Es la decimocuarta edición del Famoso "Mercado Medieval" de Mondoñedo que año tras año vamos manteniendo, vemos como cada vez son mas las personas que veranean en nuestra zona y se acercan a Mondoñedo para ver y disfrutar un espectáculo familiar donde colaboran todos los ciudadanos para que nuestros visitantes se sientan como en su propia casa.

Un año mas tenemos que hacer gala de una impecable organización gracias al buen hacer y al sacrificio de los que colaboran desinteresadamente en este famoso Evento.

Las fotografías hablan por si solas, en ellas podemos ver visitantes y gente de Mondoñedo que se desplaza desde sus lugares de residencia habitual para acompañarnos en un día tan entrañable como este.

Esperemos que disfrutéis con las fotografías y poco a poco descubrir infinidad de personas conocidas y vecinos de esta gran Ciudad de Mondoñedo.

También damos las gracias a todos los amigos que intervienen en hacernos mas felices a todos con sus intervenciones, Zancudos, cómicos, bailarines y grupos que hacen las delicias de todos nosotros  y de los mas pequeños.

«Poñan atención señores ó que lles vou a contar. Son coplas moi bonitas que nunca as van a olvidar», cantaban acompañados de una guitarra el ciego y el lazarillo (los mindonienses Rubén Leivas y Ramón Montenegro). Muy metidos en el papel, el lazarillo, «que es muy pillo», según comentó el ciego, se escapó dejando a Rubén triste y desolado. Imágenes tan curiosas como ésta podían presenciarse ayer en el casco histórico de Mondoñedo, convertido este fin de semana en un pueblo medieval, por décimo cuarto año consecutivo.
 

Balcones adornados con banderas medievales, los mindonienses vestidos con atuendos típicos de los siglos XIV y XV, música de la época, alrededor de 120 puestos artesanales... Estos y otros detalles han envuelto de magia a la ciudad episcopal. Y es que no hay un rincón del casco viejo que no se haya transformado para celebrar tan tradicional fiesta, famosa ya en toda A Mariña.
 

 

 

 

En otra de las esquinas de la plaza, el herrero desempeñaba su trabajo rodeado de decenas de curiosos. Y a su lado, dos mujeres vestidas de bolilleras tejían espectaculares puntillas. Con la animación de la Escuela Municipal de Música O Pallarego de Mondoñedo, una exhibición de cetrería a media mañana en el centro de la plaza hizo que niños y mayores lo pasasen en grande con los búhos y las águilas que allí estaban posadas.
 

La jornada de ayer comenzó a las 11.00 horas con la demostración y venta de productos artesanos de alfarería, cantería, serigrafía, forja, cuero y sillería. Miles de personas, entre locales y visitantes, comenzaron a abarrotar la Plaza de la Catedral en cuestión de minutos. Éste fue el comienzo de lo que acabó convirtiéndose en una gran fiesta.
 

 

Al detalle, decorados como si realmente estuviésemos en los siglos XIV y XV, los mindonienses prepararon más de 120 puestos artesanales alrededor de la plaza de la catedral con productos de todo tipo: pan, pastas, vino, cerámicas, embutidos, etcétera. Por la tarde, los juegos populares que había programados volvieron a atraer a miles de personas. Y por la noche, alrededor de 600 comensales disfrutaron de una cena medieval, amenizados por el espectáculo de la compañía Armonium. Así concluyó la jornada, con una valoración «muy positiva» por parte de Luis Rego, el alcalde.

 

 

 

A lo lejos, vestido de pregonero por cuarto año consecutivo, el mindoniense Arturo Bello acompañaba por todos los recodos del mercado al merino y la merina, quienes este fin de semana gobiernan la localidad. «Ayer viernes me tocó leer el pregón que inaugura el mercado, y hoy tengo que acompañar a los gobernantes», explicó Arturo. Al mismo tiempo, varios zancudos animaban el mercado bailando y haciendo reir a la gente

 

 

 

 

 

 

 

 

Al detalle, decorados como si realmente estuviésemos en los siglos XIV y XV, los mindonienses prepararon más de 120 puestos artesanales alrededor de la plaza de la catedral con productos de todo tipo: pan, pastas, vino, cerámicas, embutidos, etcétera. Por la tarde, los juegos populares que había programados volvieron a atraer a miles de personas. Y por la noche, alrededor de 600 comensales disfrutaron de una cena medieval, amenizados por el espectáculo de la compañía Armonium. Así concluyó la jornada, con una valoración «muy positiva» por parte de Luis Rego, el alcalde.